El papel de la educación adventista del séptimo día en la retención juvenil

“¿Dónde está tu rebaño—tu hermoso rebaño- que él te encargó cuidar?” Jeremías 13:20 ultima parte. NVI 

Durante la Cumbre de Nutrición y Retención de 2019,( 2019 Nurture and Retention Summit) más de 100 líderes de la Iglesia de todo el mundo se reunieron para discutir temas relacionados con la conservación y el cuidado de los miembros de la iglesia adventista.

La Dra. Lisa Beardsley-Hardy, Directora del Departamento de Educación en la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, y el Dr. John W. Taylor V, Director Asociado del Departamento de Educación, presentaron datos sobre la conservación o retención de los jóvenes en relación con la educación adventista. Durante la presentación titulada: "El papel de la educación adventista del séptimo día en la retención juvenil" se hicieron preguntas importantes, tales como: ¿Es la educación adventista un campo misionero? Y si es así,¿es efectivo?

El Dr. John W. Taylor presentó datos de siete estudios individuales, basados en la observación de familias adventistas, y si la educación adventista tuvo un impacto en los niños para convertirse y/o continuar siendo miembros adventistas. Estos siete estudios individuales abarcaron tres décadas, y proporcionaron resultados consistentes a través del tiempo y el lugar.

De acuerdo con el Estudio Valuegenesis3 en 2010, (basado en las respuestas de más de 18,000 estudiantes entre los grados 6-12 que exploró la fe, los valores y los compromisos de los jóvenes adventistas del séptimo día), la educación adventista juega un papel importante en el desarrollo de la fe religiosa, como muestra el siguiente gráfico.

¿Qué tal los resultados medibles? ¿Hay correlación entre asistir a un tipo de escuela específico y ser miembro de una iglesia? El Estudio Epperson analizó a los niños de familias adventistas en la Unión del Sur, en lo que respecta a la toma de decisiones para convertirse en un miembro bautizado de la iglesia y a su asistencia regular a la iglesia, según el tipo de escuela a la que asistieron. Aunque casi el 60% de los niños que no estuvieron expuestos a la educación adventista, decidieron bautizarse, el 40% nunca fue bautizado. Sin embargo, cerca del 85% de los niños que asisten a una escuela adventista durante uno o más años, y casi el 97% de los niños que asisten a una escuela adventista durante 11 años o más, decidieron convertirse en miembros bautizados.

 
El estudio también mostró una correlación entre la asistencia regular a la iglesia y la cantidad de años de estudio en una escuela adventista. A mayor tiempo de asistencia a una escuela adventista, mayor regularidad en la asistencia a la iglesia.
La educación adventista también impacta favorablemente en los niños respecto al desarrollo de actitudes como lo son la devolución del diezmo, el matrimonio y su compromiso con la Iglesia. Así lo indica un estudio de trece años de duración realizado por Robert Rice. 

 

Los gráficos anteriores muestran que los niños expuestos a la educación adventista tienen dos veces más probabilidades de devolver el diezmo, tres veces más probabilidades de elegir un compañero de la misma fe y dos veces más probabilidades de permanecer activos como miembros de la iglesia.
A medida que observamos los datos presentados sobre el tema de la retención juvenil con respecto a la educación adventista, queda claro que asistir a una escuela de la iglesia adventista tiene un gran impacto en nuestros niños adventistas y su desarrollo futuro para convertirse en miembros activos de la iglesia.
Por lo tanto, el Dr. John W. Taylor concluyó que la educación adventista es el evento evangelístico más largo y grande realizado por la iglesia adventista con una duración de 800 a 37,400 horas, dependiendo del número de años que los niños pasan en la educación adventista, y es un enfoque muy efectivo.
Elena de White escribió: “… La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio. Significa más que una preparación para la vida actual. abarca todo el ser, y con todo el período de existencia accesible para el hombre. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo, y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero” (Ed, 13.1).
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